No es mala suerte: es sincronía pedagógica.
Justo cuando creés que lo dominás, la realidad te corrige.
La Ley de Finagle amplía a Murphy: los errores no solo ocurren, sino que eligen el peor momento posible.
“El universo tiene timing de sarcasmo.”
Cada tropiezo bien ubicado enseña más que una semana sin fricciones.